Imagen general de la Sala de Actos del Archivo General de Murcia, que acogió al II Foro Social de Mujeres y Niñas con Discapacidad

COMPAÑERAS, NUNCA DEN UN PASO ATRÁS

“Compañeras, nunca den un paso atrás”. Con este potente mensaje, Sonia Margarita Villacrés, presidenta de la Federación Latinoamericana de Sordociegos, despedía su intervención en el II Foro Social de Mujeres y Niñas con Discapacidad, que tuvo lugar los pasados días 22 y 23 de noviembre de 2018 y organizado por la Fundación Cermi Mujeres.

Este II Foro, centrado íntegramente a las necesidades de las mujeres y las niñas con discapacidad, se desarrolló durante dos días en el Archivo General de la Región de Murcia. Dos días dedicados a la escucha, a la comunicación, a la construcción de nuevas vías para que las mujeres con discapacidad accedan a los derechos que les son inherentes por ser humanas. El lema, ‘Juntas construyendo el presente, transformando el futuro’define los objetivos del trabajo a realizar.

Las miradas de las mujeres con discapacidad

El comienzo del II Foro corrió a cargo de Teresa Lajarín, Presidenta de la Comisión de Mujeres e Igualdad de CERMI Región de Murcia. A continuación, Carmen Gil, Montesino, vicepresidenta de CERMI Región de Murcia, destacó: “somos conscientes de que en este foro están puestas todas las miradas de las mujeres con discapacidad. El reto no es sencillo. Foros como este deben servir para visibilizar la desigualdad”.

A continuación, Ana Peláez, Vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres, expuso también la necesidad de este tipo de foros: “hace cuatro años CERMI Estatal ponía en marcha CERMI Mujeres como instrumento de defensa de las mujeres y niñas con discapacidad. También como instrumento de defensa de madres e hijos de mujeres con discapacidad. Dos años después se aprobó la organización de un Foro donde fueran escuchadas nuestras voces. Hubo muchas críticas. ¿Por qué mujeres? (…) El II Foro Social de Mujeres y Niñas con Discapacidad avanza en temas fundamentales: la voz de las niñas, pues sin ellas no podemos construir futuro. Esto ocurre en un momento de especial relevancia: de denuncia de la violencia hacia las mujeres”.

Margarita Villacrés

Después de la ceremonia de apertura, Sonia Margarita Villacrés Mejía, Presidenta de la Federación Latinoamericana de Sordociegos, expuso su testimonio en Primera Persona. Sonia Margarita tuvo una infancia sin problemas hasta que, con 12 años y a raíz de una caída, quedó afectada de la visión. Al intentar tratársela, los medicamentos le trajeron un indeseable efecto secundario: la pérdida de la audición. Después de un periodo de aceptación y adaptación, en la que consiguió sacarse los estudios de Secundaria con un 10 de media:“quería ser médico, pero por mi sordoceguera no podía ser. Así que, si no podía ser doctor de cuerpos, iba a ser doctor de almas. Quería estudiar psicología. Pero en la Facultad de Psicología no querían. Todo para ellos era que yo no podía. Dijeron que en la vida hay dos bandos: el de los sanos, y el de los “enfermos”. Empecé a luchar para lograr que me aceptaran en otra universidad. Lo hicieron. “No te vamos a regalar ni un cuarto de punto”. Llegué disfrazada, en dos días no se dieron cuenta que tenía ninguna discapacidad sensorial, hasta que lo hicieron. La acompañante me escribía en la mano lo que iba escuchando. Así empecé y acabé la carrera. En tercero tuve a mi hijo. Mis padres no me dejaron casar. A los dos años, tuvo una infección bacteriana y murió. La pérdida de mi hijo fue peor aún que la de la visión y la audición (…). Logré graduarme. Volví a Psicología de Rehabilitación, trabajando con niños con discapacidad visual. De esa manera logré llegar a cargos muy interesantes, daba clases a los padres. Luchaba por los niños con multidiscapadidad. Ahí he pasado toda mi vida, dedicada a las personas con discapacidad. Compañeras, nunca den un paso atrás”.

Enfoque interseccional

Después de la intervención en Primera Persona de Margarita Villacrés, Ana Peláez expuso la necesidad del enfoque interseccional como oportunidad para el desarrollo, adelanto y potenciación de las mujeres y niñas con discapacidad. Para ello, se debe prestar especial atención a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, a laConvención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y, especialmente, al artículo 6 de la Convención de la Discapacidad,“que insta a los Estados parte a adoptar las medidas pertinentes para acabar con la vulneración de derechos que sufren las mujeres y niñas con discapacidad, así como a favorecer su pleno desarrollo, adelanto y potenciación”. Peláez se detuvo en el artículo 3 de la CEDAW: “los Estados Partes tomarán en todas las esferas, y en particular en las esferas política, social, económica y cultural, todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo, para asegurar el pleno desarrollo y adelanto de la mujer, con el objeto de garantizarle el ejercicio y el goce de los derechos humanos y las libertades fundamentales en igualdad de condiciones con el hombre”. Con ello, es determinante que las políticas públicas tengan en cuenta las necesidades específicas de las mujeres y niñas con discapacidad. Las políticas de mujer, infancia y discapacidad deben tener la doble perspectiva: de género y de discapacidad. Rexionemos sobre cómo se consideran a las niñas y las mujeres con discapacidad desde dentro y fuera de la discapacidad. Somos mujeres, garanticemos que en cualquier política de mujer estén incluidas las mujeres con discapacidad. Sobre las niñas: aseguremos su bienestar. Y, por último, somos personas con discapacidad. Esto es el enfoque interseccional. Si no conseguimos incluir estas realidades, vamos a continuar con esas formas de discriminación múltiples que reconocen los estados. Cualquier política que se pueda hacer en cualquier ámbito, local, regional, nacional, tiene que contemplar que sea plenamente inclusiva y plenamente accesible para todas las niñas y todas las mujeres con discapacidad. Por ejemplo, para el pacto de estado de violencia contra las mujeres. En esas iniciativas, programas, lo que se ofrece a la mujer en general, tiene que estar garantizado también para las mujeres con discapacidad. Tenemos que tener consciencia de que, como mujeres con discapacidad, recibimos violencias, o bien que, por haber recibido violencias, nos hemos convertido en mujeres con discapacidad. Ejemplos: retiradas de custodias, en vez de aportar ayudas, se les retira la custodia de los hijos. Y, en vez de pensar en que están ejerciendo una nueva violencia, piensan que están ayudando. Pasa en este país. Tanto con mujeres de aquí, como con las que han venido de fuera”.

“Queremos recibir los recursos en las políticas de reducir la pobreza de las mujeres, en las políticas de participación. Queremos estar presentes en todas las políticas. En todas.”

 “En ciertos centros se rechaza a las niñas cuando empiezan a tener la menstruación, o cuyos padres someten a las niñas a tratamientos hormonales para ralentizar ese proceso. O esterilizaciones, las cuales están en contra de los derechos humanos.”

“Este año hemos visto niñas víctimas de abusos, ignoradas, a las que no se toma declaración porque “se expresan mal””.

“Las políticas de discapacidad deben tomar en consideración la realidad del 60% de las personas con discapacidad. 3 de cada 5 personas con discapacidad son mujeres. De los 2,5 millones de mujeres y niñas con discapacidad, 2/3 son mayores de 60 años. Son mujeres que nunca han trabajado, que viven con 420€ al mes, que acaban institucionalizadas porque siempre han vivido con familia. Es muy importante tener en cuenta todo esto”.

“Todo esto sería importante para hacer realidad la primera parte del artículo 6 de la ley de derechos de las personas con discapacidad. Pero hay que hacer cosas concretas para las mujeres y niñas con discapacidad, porque si no son acciones concretas, siempre van a estar en posición de discriminación. Y si hacemos Foros como este, recibimos críticas, ya desde el propio sector de la discapacidad. Les remitimos a este artículo 6, que establece esas medidas específicas para equiparar esa situación. Si no estamos presentes, realmente se nos está dejando atrás. Necesitamos potenciar a las mujeres con discapacidad con intervenciones reales y efectivas, creando estructuras específicas. La cantidad de mujeres debería garantizar esa participación. El desarrollo sostenible debe tener en cuenta a las mujeres y niñas con discapacidad, en todos y cada uno de los 17 puntos. Esto es el futuro. La construcción del futuro es así”.

 

Las mujeres con discapacidad deben sentirse a buen recaudo, seguras y a salvo de las violencias

Por la tarde, las participantes en el II Foro se dividieron en tres grupos para desarrollar los talleres: Violencia contra las mujeres con discapacidad, Derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con discapacidad yRuralidad y activación para el empleo de las mujeres con discapacidad. Estos talleres volvieron a activarse a la mañana siguiente, expresando necesidades concretas y medidas a aplicar. Del primer taller se verbalizaron, entre otras, la necesidad de no adoptar el estereotipo masculino como estándar, que el feminismo incluya también a las mujeres con discapacidad y que los profesionales del ámbito judicial reciban formación específica con perspectiva de género. Del taller de derechos sexuales y reproductivos, se reclamó la figura del asistente sexual, de considerar a las mujeres con discapacidad como seres humanos sexuados, reconocer la diversidad sexual de las mujeres con discapacidad y erradicar las esterilizaciones forzadas. Del taller de ruralidad y empleo, se destacaron las dificultades para acceder a los recursos, la dificultad de la comunicación con los servicios más básicos de la sociedad, y un largo etcétera.

El Manifiesto de las niñas con discapacidad

Una de las novedades de este foro, tal y como expresó Rosa Garrigós, coordinadora de Salud Mental Región de Murcia, fue: “el taller de niñas con discapacidad, así como la lectura del Manifiesto por las propias niñas, que tuvo lugar en la concentración cívica. Otra de las cosas destacables es el alcance de las reivindicaciones que se hacen: nos benefician a toda la sociedad”.

 

Este II Foro, cuya asistencia llegó a las 260 participantes, estuvo lleno de testimonios en Primera Persona que demostraban la pertinencia de realizar encuentros como este, ya que se hablaron de muchas más necesidades: que las mujeres mayores cuenten con representación; que, a menudo, mujeres con discapacidad vivan con un problema de salud mental añadido; la necesidad de crear espacios seguros para que las mujeres puedan sanar las vivencias de abuso, sin sobreexponerse. Etcétera. Un largo etcétera que se dirige al año que viene, a seguir dando visibilidad a realidades que nunca más deben ser silenciadas. Para que las mujeres, construyendo en el presente, logren proyectar un futuro mejor.