Basilio García hablando frente un atril. Al fondo, Nel González Zapico, presidente de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA

«SIEMPRE ESTAMOS EN DISPOSICIÓN DE VOLVER A EMPEZAR»

Basilio García es licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y trabaja en la administración de Ceuta. Hace 14 años tomó contacto con ACEFEP Ceuta; más tarde entró a formar parte de la Junta Directiva y en 2017 asumió la presidencia. Es un prolífico escritor de reflexiones, así como de análisis de documentos que implican la reivindicación de los derechos de las personas con dificultades de salud mental.

Su obra transmite el conocimiento de alguien que ha profundizado en su experiencia vital, dotándola de una trascendencia y unos significados tales que, al leerla, uno consigue conectar con espacios internos de referencia, necesarios para la autoconciencia y la recuperación. Una de sus ideas recurrentes es la de que un diagnóstico en salud mental no tiene por qué convertirse en una pesada carga en la vida y sí se puede transformar en la piedra angular que posibilite el cambio, el desarrollo y la evolución de las personas. Algo que constata en primera persona.

El pasado mes de junio recibió de manos de Su Majestad el Rey Felipe VI, junto a otras 40 personas, la condecoración de la Orden del Mérito Civil, en reconocimiento de su compromiso personal y contribución social.

 

¿Imaginabas que en algún momento de tu vida ibas a ser galardonado con algo así?

En absoluto, ha sido una agradable sorpresa. Yo estoy comprometido con la causa de la salud mental porque estimo que mi testimonio de recuperación en primera persona puede ser útil a aquellos que se encuentran en la cuerda floja de la desesperanza. No imaginaba que hubiese alguien que estuviera observando mis acciones de sensibilización.

¿Cuál ha sido el motivo?

Mi teoría es que se quería premiar a la salud mental en primera persona como realidad emergente y me escogieron como símbolo, ya que voy acumulando una trayectoria en este sentido.

Tengo entendido que juegas muy bien a tenis de mesa y que has entrenado de modo profesional durante muchos años. ¿Te hubiera gustado que te dieran la medalla por un motivo como ese?

Tras un periodo de aceptación de mi problema de salud mental, me entregué a la práctica del tenis de mesa como tabla de salvación. La ocupación del tiempo y tener un reto vital son piezas fundamentales. Realmente es mi vocación, pero este deporte está muy poco profesionalizado y es difícil vivir de él. Más que por mi nivel, me hubieran dado la medalla por mi constancia.

Podías haber ocultado tu etiqueta diagnóstica. De hecho, como bien ya sabes, cada vez más se intenta transmitir la idea de que la salud mental es un continuum y que las etiquetas provocan más estereotipos que beneficios. La Sociedad Británica de Psicología o el Consejo Superior de la Salud Mental de Bélgica se han pronunciado en este sentido. Sin embargo, sorprendentemente, Pablo Motos, el conductor del acto, nombró claramente la tuya. ¿Qué queríais transmitir con ello?

Quería que la sociedad se mirara al espejo y recibiera mi mensaje. El trastorno de la esquizofrenia existe y el sufrimiento insondable también. Aceptarlo es la mejor manera de combatirlo y normalizarlo.

Trabajas, estudias, escribes, participas en mil foros de derechos en salud mental. ¿Tienes tiempo libre? ¿Familia, hijos?

Mi unidad familiar son mis hermanos. Sobre la base de un trabajo estable me permito dedicar mi tiempo a la responsabilidad en el campo de la salud mental. Me gustaría tener más tiempo para el deporte y para escribir artículos. Es un reto vital conseguirlo, ya que gracias a estas dos aptitudes recuperé mi autoestima.

¿Qué le dirías a una persona joven que empieza a tener problemas de salud mental?

Que los síntomas que te hacen dudar y sufrir no son una razón matemática, son como espejismos a los que, si te acercas y te enfrentas, desaparecen. También le transmitiría la idea de que siempre estamos en disposición de volver a empezar. Es un estado mental equivocado pensar que has llegado al final del camino.

¿Y qué le dirías a los profesionales de salud mental que empiezan ahora su carrera?

Que interiorizaran que las personas con problemas de salud mental, como seres humanos, somos sujetos con plenos derechos y dignidades. Deben ayudarnos a encontrar las palabras que nos lleven a la esperanza.

Llevas años participando como experto por experiencia en distintos comités, entre ellos el Comité Pro Salud Mental en Primera Persona, del cual eres coordinador. Es evidente que las cosas están cambiando. ¿Cuál crees que debe ser el rumbo que debe seguir la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA?

El desafío es claro: la consolidación del movimiento Pro Salud Mental en Primera Persona como eje vertebrador de una realidad liberadora. Y lograr la viabilidad de nuestros servicios, en una sociedad exigente y en continuo cambio.